24 abril 2012

 

CORAZÓN SIN TRAMPA

Corazón de Santa Teresa

CORAZÓN SIN TRAMPA


Cuando es más grande lo que nos sucede que nosotros mismos, se guarda en el corazón la desmesura. Cuando el amor duplica lo soportablemente previsto, el corazón se hace despensa de lo que sobra. Cuando el amor ni asoma la cabeza por lo soñado, es el corazón quien tapa esos vacíos. El corazón es esa Fuente que se obliga a sí misma a llevar la sangre a todos sitios. Sólo el corazón es capaz de archivar, de otra manera, la memoria de las cosas que no pudieron resolverse y que esperan en paz el turno de la clarividencia.

La Virgen María ha recibido más gracia que nadie porque tiene que soportar el peso de las grandezas, que siempre son tan oscuras. El Niño ya se le entretiene en conversación con los doctores, se pierde tres días y se embelesa hablando de que su oficio de redentor ya hace tiempo que está escrito en los libros. Mientras los expertos comprueban las Escrituras para ver si es cierta esta autoridad con la que habla el hijo del carpintero, María, como toda madre, va de un lado a otro de su corazón buscando la respuesta de un hijo que ya se le ha ido. Porque los, hijos, cuando comienzan a responder lo que los padres no entienden, es porque ya se han ido; es porque comenzaron, desligados, a definir su propia circunstancia sin la ayuda, sin la generosa protección de quien cobija: comienza para ellos en ese instante la vida, con su doble estrella de dolor y de gozo, en la solapa.

Pero el radar sigue instalado en el corazón de los padres. Y ese corazón se ha de encargar siempre de que la razón beba en el compás de su sangre las razones que trae la inteligencia, se encargará de domesticar bondadosamente las ausencias o los olvidos o las torpezas de sus hijos, a los que nunca han de llegar los juicios, nunca los reproches verdaderos.

En el corazón de todos los que aman apasionadamente, se guardan la furia y los deseos, la actividad deshecha, la luna viscosa de ciertas madrugadas, el coraje callado, las miradas y, sobre todo, en el corazón guarda la soledad su más viejo destino.

P.V.


26 diciembre 2009

 

DOMINGO de la SAGRADA FAMILIA (27 de diciembre). Colosenses 3, 12-21 ; Lucas 2,41-52





20 diciembre 2009

 

DOMINGO IV DE ADVIENTO. Salmo 79 ; Lucas 1, 39-45




VEN A SALVARNOS



El salmo 79 con que hoy nos ilustra la liturgia del cuarto domingo de adviento: "Despierta tu poder y ven a salvarnos", es un ruego a Dios para que venga en ayuda cuando humanamente ya no se puede hacer otra cosa. Sin embargo, yo creo que aún no se quemaron todas las posibilidades y que Dios vendrá con todo su poder sólo cuando no haya más remedio.


Esta semana se ha aprobado en el Congreso de los Diputados la temida ley del aborto. Ellos son altos y nosotros pequeños; nos quieren llevar de la mano, pero nosotros seguimos mirando con asombro una torpeza legislada que costará la vida "legalmente" a cientos de miles de nuestros hijos... No pretendo aquí demostrar una vez más lo obvio. Pero en un país donde es delito quebrar los huevos de las águilas, no deja de ser surrealista que se proteja el asesinato de los niños... "Ven a salvarnos", porque no se trata de que creamos o no en Jesucristo, de que seamos o no fieles a una religión, se trata de justificar con excusas vanas la muerte, contra el paredón de los vientres, de los hijos que ya han nacido a la vida dentro de las madres.


Ven a salvarnos, Señor, y no tardes.


LA VISITA


Una de las lecciones más hermosas que nos deja San Lucas de la infancia de Jesús, es la Visitación de la Virgen a su prima. Seguramente el paisaje que hubo de recorrer María no estaba cuajado de flores ni de soles, como en la fotografía, más bien estaría lleno de riesgos y montañas. Aun así, la Virgen se encamina a casa de Isabel únicamente para darle un beso y abrazarla por el milagro.
Muchas veces referimos que nuestra vida está llena de soledades, cada uno en su montaña o en su altura incomunicada. Recelamos de decir lo que nos sucede en lo íntimo por desconfiar en el uso que se puede hacer de nuestras confidencias. Es cierto que casi nunca tenemos a alguien cerca al que se le pueda abrir el corazón, y seguimos jugando al escondite con nosotros mismos aguardando la visita de quien pueda estremecernos de gozo, de quien podamos fiarnos abiertamente.
Jesús nace para ser el amigo. Con Él siempre tendrá sonidos la soledad y será más valle la altura. Con la Navidad nos visita el Sol que nace de lo alto para quitar las sombras de los enfermos, de los parados, de los desprotegidos. Aunque támbién´, una visita nuestra de vez en cuando a "los lejanos", hará más soportable la espera y la esperanza.
¡Feliz Navidad a todos!



14 diciembre 2009

 

PREGÓN DE NAVIDAD. ANTEQUERA 2009


PREGÓN DE NAVIDAD ANTEQUERA DICIEMBRE 2009

Belén era un pueblo pequeño, insignificante, alejado de la búsqueda de los ambiciosos. Lleno en la noche de farolillos ardiendo. Y Dios quiso nacer allí, escogió los mimbres del olvido para fabricar un cesto de salvación.

Desde entonces, Belén es sinónimo de búsqueda, de inocencia, de volver a sentirnos pequeños en la infancia que el tiempo nos ha hecho olvidar. Desde entonces, Belén es un portal abierto que cada uno, con la excusa de la Navidad, saca del pecho a ver si este año, entre las filigranas de la nieve, terminamos encontrándonos con el Dios frágil, sencillo, que aún sigue creyendo en los hombres, salvando a los pueblos.

Los Belenes que de niños todos hemos hecho o hemos participado, representan la majestad de lo sencillo. Son un canto a la humildad deseada, al río que en otras épocas simulábamos con papel de plata; a las palmeras, verdes y quietas sobre la arena de un desierto en el que Juan advertía de un nacimiento extraordinario. Sobre el palacio de cartón de Herodes, una luz repentina señalaba las diferencias de la maldad. Junto a las casas de adobe, algunas ovejas pastando el rocío sobre la hierba escasa y finalmente un camino distinto, sembrado de naranjos pintados, conducía al Portal adonde el Niño siempre tenía los ojos abiertos, y María y José se arrimaban a la candela de los sueños como quien conoce el porvenir dichoso de los fuegos a tiempo. Hoy, los belenes, están llenos de ríos naturales; los de Antequera, por los olivos, puede que tengan hasta vareadores mecánicos de aceituna. En la llanura de los belenes de hoy los niños se columpian mirando de reojo el resplandor de las fraguas… Pero entonces, nuestros belenes estaban repletos de las íntimas figuras que fabricaban, con sus manos de pobre, los sentimientos. En los antiguos belenes, el Niño por fin aparecía espléndido, mientras la Virgen sin dolor se peinaba en villancicos con aquel peine de plata.

A través de la Historia los poetas nos han enriquecido con palabras exquisitas, con acierto variado en su fijación de Belenes. San Francisco de Asís fue el primer poeta callado que tuvo la ocurrencia de recrear el Belén del Niño-Dios en su región de la Umbría. Parece que fue allí donde nació en figurillas de barro, de la mano de un San Francisco, dispuesto a que los pajarillos cantasen, con aquel frío, y se hiciera en el campo el milagro de las amapolas.
Lope nos regaló la delicia de cuatro versos, a modo de la mejor alabanza: “Caído se le ha un clavel / hoy a la Aurora del seno / ¡Qué glorioso que está el heno / porque ha caído sobre él!”…

Fray Juan de la Cruz, mientras bailaba con un Niño Jesús que sigue intacto y que ahora baila solo en el museo de Úbeda, escribió en una duermevela: “Del Verbo Divino / la Virgen preñada viene de camino / si le dais posada…” Cómo cerrar la puerta a quien ofreció su amor, su vientre para que en el primer Belén Dios se hiciese llanto para dejar en el hombre su alegría.

Seguro que con otra intención, aunque con la mejor aplicación, Miguel Hernández oteó desde su verdad el horizonte de la salvación y nos dejó dicho: “Viene con tres heridas, la del amor, la de la muerte, la de la vida”. Las heridas del amor nunca terminan de cicatrizar, siempre hay en ellas una vena quebrada que supura en el dolor o en el desconocimiento del otro. Con esas tres heridas aparece el Niño Dios en Belén: en sus manos poderosas de Dios, la vida; un infinito pecho, un pecho universal para darle cobijo a tanto amor con que nos habría de redimir. Y con una última herida, la de la muerte, la de la cruz, la de la vida.

Nuestro poeta recién muerto y recién nacido, José Antonio Muñoz Rojas, con sus ojos pequeños de mirarse por dentro, nos escribió también con motivo de la Navidad: “Uno es poeta / que ve de pronto /una rendija abierta / a una luz indudable”. Verdaderamente el Belén es una luz que nos persigue por el mismo recorrido de la sangre.

Los amigos de los Belenes de Antequera, sólo han tenido que fijarse en la hermosura de una ciudad que lleva siglos siendo Belén de ella misma, señora de casi todos los rezos de la Historia multiplicados en sus muchas iglesias, todas ellas empapadas de corazones suplicantes, de agradecimientos celestiales. El recogido Belén de las Carmelitas Descalzas, es buena prueba de que únicamente lo que en verdad es hermoso sólo necesita unas casitas en cuesta alrededor de una esperanza. Antequera es la ciudad ideal para doblar y desdoblar alturas y quedarse en el nivel desde donde el arte y el paisaje navegan conducidos por la mano grande y generosa de Dios.

Amigos de los Belenes de Antequera, vuestro trabajo tiene muchos perfiles que han de ser elevados a la luz y al reconocimiento de una ciudad como ésta llena de corazones y de iglesias. Cada vez que elaboráis un Belén estáis, además, manifestando al complicado mundo que nos ha tocado vivir, que en cada hijo que nace hay una salvación. La de Jesús pudo demostrarse en nosotros; la de otros que no dejan nacer, se quedará dormida, indefensa en el ejercicio de una libertad torpe y camuflada con mentiras. Una salvación desterrada en cada hijo que no dejan nacer.

Los hijos son huellas, crujidos que se estremecen en los vientres de las madres como si nadaran en un mar de posibilidades. Yo sé, queridos paisanos de Antequera que vuestro afán por pregonar los belenes, por revestir de sentido las navidades, tiene su raíz en un reconocimiento a las mujeres embarazadas, a las madres que aquí tuvieron sus hijos y en Antequera buscaron en todos nosotros ángeles de la guarda que custodiaran sus ilusiones, que enderezaran sus caminos. Porque todo hijo trae un destino escondido en los pasos del amor con que sus padres llenaron las noches de sus deseos. Cada hijo es un fruto crecido en la rama grande del mundo. Rama del árbol que Dios sostiene con el andamiaje de la cruz. Ah, el misterio de unos labios que se forman en lo oscuro. El misterio de una nariz y de unos ojos, de unas manos donde el calor se agranda con los abrazos.

El de ahora es un tiempo propicio en el que podemos preguntarnos a solas para quién y para qué hemos nacido. Y de reprendernos por las noches oscuras, por los egoísmos y las intransigencias, por los miedos tapados con murmuraciones. Pero es el tiempo también de reconocer los deberes cumplidos, el alboroto de la luz en los días felices, la eternidad inocente y pequeña que dibujamos en cada Belén.

Amigos entrañables de Antequera, es el tiempo de la esperanza.
Termino recomendando a los niños y a los mayores que cada diciembre renovamos el signo de nuestra fe poniendo en nuestras casas el Belén, este hermoso poema de Luis López Anglada:


Tomad papel de plata, haced un río
Y colocad encima de él un puente;
Fabricad un portal, ponedle enfrente
De papel y cartón, un caserío.
Simulad la blancura del rocío
Con un poco de harina y, lentamente,
Hacedla que descienda suavemente
Como la nieve cae, blanca de frío.
Colocad las figuras una a una,
La Virgen y José, junto a la cuna,
Y en ella el Niño, en el pesebre echado.
Y si después que todo lo habéis hecho,
Sentís que hay una estrella en vuestro pecho
Es que está el nacimiento terminado.

29 septiembre 2009

 

HA MUERTO EL ÚLTIMO GRAN POETA DEL 27

José Antonio Muñoz Rojas, el gran poeta antequerano, que hubiese cumplido cien años el 9 de octubre, ha muerto en su tierra, con el olor a campo que tanto amaba. No ha podido esperar. Nunca pretendió los homenajes de los que bien le hemos querido y admirado a lo largo de tantos años. Autor de libros tan sencillamente profundos como CANTO A ROSA, COSAS DEL CAMPO, OBJETOS PERDIDOS..., cristiano de verdad en lo humilde de cada día, Muñoz Rojas nos deja la desolación de sus manos calladas y un sin fin de poemas que seguirán en el aire como campanas.
Las Madres Carmelitas Descalzas de Antequera ofrecerán una Misa por su eterno descanso, cuya tarjeta de invitación reproduzco:
LA FAMILIA Y LAS MADRES CARMELITAS DESCALZAS, AGRADECEN A DIOS QUE SE HAYA DESPRENDIDO DE SUS MEJORES PALABRAS PARA QUE JOSÉ ANTONIO MUÑOZ ROJAS HICIERA CON ELLAS EL POEMA DE UNA VIDA Y DE UNA OBRA.
EUCARISTÍA DE ACCIÓN DE GRACIAS
9 DE OCTUBRE 13 H. IGLESIA DE SAN JOSÉ DE ANTEQUERA

13 septiembre 2009

 

JUAN SOBREELPECHO II

CAPÍTULO 2



BAR-MIZWA

Capítulo II







Aprendimos las primeras letras en los caminos del aire. Asomados a las conversaciones de los pescadores, trasladábamos mi hermano Santiago y yo los deseos de saber y la intención de que permaneciera dentro lo que habíamos aprendido. Uno de los primeros asombros que recuerde fue ver con qué naturalidad escribían los amanuenses sus preciosos garabatos sobre los pergaminos.

En la familia, vivíamos una holgada austeridad de la que siempre dábamos gracias a Dios teniéndolo presente, como judíos que deseaban ser ejemplares. A cada visitante, mi padre recordaba que nuestra menoráh, con sus siete brazos ardiendo en las plegarias, estaba hecha con la madera sobrante del primer barco que tuvimos los Zebedeos. La oración --nos recordaba—es la poesía de la palabra. Por eso, la pesca, el agua y sus tempestades, la continua plegaria de la Toráh constituían el equilibrio feliz de nuestra historia.

A los cuatro años, como la alegría más grande, mi padre me llevó por primera vez a la Casa del Libro para comenzar las instrucciones de la Sagrada Escritura. El rabino, a la puerta, me dio la mano como a un hombre y allí comencé a notar un balanceo en el corazón, un saber no sabiendo, que ha llegado hasta hoy. Dentro, en la primera sala de la Casa del Libro, este poema que hasta meses más tarde no pude entender lo que decía:


Todas las palabras son destino
Del que vive y desea
Por encima de lo que pasa.

Hay también palabras
Que despiertan besos.

…Y en todas las palabras
Dios se dice.


Hasta los trece años, el rabino y sus ayudantes nos prepararon con disciplina y amor para ser dignos judíos: se trataba de que pudiéramos incorporar a la vida, a los oficios, a la luna de las madrugadas, aquella misma voz que escuchó Padre Abraham con la que Dios le cambió para siempre las entrañas. El rabino solía conmoverse con los pasajes bíblicos y en especial recordando la vida del Patriarca cuando, a la sombra de la encina de Mambré hablaba con el Señor y le llegaron de pronto tres hombres misteriosos a los que agasajó pidiéndole a Sara que hiciera para ellos la mejor comida. Antes de marcharse, aquellos hombres prometieron a Sara que pronto sería madre (1). El maestro lo contaba todo tan vivamente que casi veíamos crecer el vientre de la anciana mujer esperanzada:

-Cuando se festeja a peregrinos o se ayuda a los menesterosos, Dios nos llena de hijos las entrañas a modo de presencias suyas en cada uno multiplicadas.


Tanto aprendimos esos años, y con tanto amor, que los seiscientos trece mandamientos esenciales de la Torá nos parecían tan necesarios, tan vivos y tan rojos que sólo podían tener semejanza en los granos de las granadas:

-A las puertas de vuestra habitación pondréis el mezuzah, esa cajita con palabras de Moisés ayudándoos a recorrer la arena difícil de los desiertos. Y como ya vais siendo hombrecitos, acostumbraos a atar las filacterias alrededor del brazo izquierdo, junto al corazón, dando siete vueltas, en señal de que siete fueron los días en los que Dios creó el mundo.


Cada consejo, cada conocimiento era una abundancia. Sin embargo, lo que yo más apetecía era estar a solas. Cuando, después de mucho insistir, conseguí a los doce años pasar una noche con mi padre y sus faeneros en el barco, siempre que tenía ocasión me quedaba a popa descifrando la interesada fidelidad de los albatros y esa carencia de caminos que hay sobre el mar. Apunté entonces con mi letra pequeña: Dios le ha encomendado al viento la labranza del agua.

- No quiero que te quedes solo: en el menor descuido llega un golpe de agua y el mar te lleva, que aún no ha tenido tiempo el Tiberíades de saber quién eres, repetía mi padre casi al principio de cada soledad.

Al cumplir los trece años comencé a afilar los días que me quedaban para que la comunidad me proclamase como Bar-Mizwa, mayor de edad, judío con todos los compromisos. Continuamente cerraba los ojos y repetía sin cansancio: Sch´ma Israel Adonai Elohenú Adonai Ekhot: Escucha Israel, Yahvé es nuestro Dios; Yahvé es único.

Me vistieron esa mañana con una capa de seda blanca sobre la túnica negra. Cubierta la cabeza con el talit, alcanzamos la explanada del templo, que tan hermosamente había embellecido Herodes el Grande. Allí nos aguardaba el rabino, vestido también de fiesta como toda mi familia, con el pergamino de la Torá enrollada en viejos rulos de madera y plata. Abrió el cilindro delante de mis ojos, me pidió que leyese un capítulo del Éxodo y las lágrimas impidieron una lectura inmediata. Repuesto, recité:

-Moisés tomó la tienda de campaña y la puso a cierta distancia fuera del campamento, y la llamó tienda del encuentro con Dios. Cuando alguien quería consultar al Señor, iba a la tienda, que estaba fuera del campamento. Y cuando Moisés iba a la tienda, toda la gente se levantaba y permanecía de pie a la puerta de su propia tienda de campaña, siguiendo a Moisés con la mirada hasta que éste entraba en la tienda. En cuanto Moisés entraba en ella, la columna de nube bajaba y se detenía a la puerta de la tienda, mientras el Señor hablaba a Moisés… Dios hablaba a Moisés cara a cara, como quien habla con un amigo.

… Como quien habla con un amigo.

Yo vi cómo el pecho de mi madre no podía aguantar la respiración. El mismo pecho que más adelante se llenó de ambiciones para pedirle a Jesús que pusiera a Santiago y a mi a su derecha y a su izquierda en el Reino. Equivocado, pero era el pecho de mi madre y en él también escuché las primeras palpitaciones, los primeros aciertos de un amor que habría de llenarme la vida.






(1) Génesis 18, 1ss

 

JUAN SOBREELPECHO




BETSAIDA

Capítulo I






En el alboroto incesante de todos los principios estaba la Palabra, como una criatura sublime que cambia de conversación según el apetito con que decidas escucharla.

¡LA PALABRA!

Dios dijo hágase la luz y se reconocieron a sí mismas todas las cosas del mundo. Y el mundo pudo verse, entonces, tal cual era, para siempre, desde el cristal infinito de Sus ojos. La Palabra primera que sólo escucharon los pájaros de aquellas conciencias fue: Hágase la luz!, Habló Dios y lo que dijo fue un incendio en su boca, una infinita peregrinación de antorchas que nos ha hecho saber hasta qué punto la creación fue una miniatura de la Palabra.

Cuando el hombre oscureció esa Palabra, Dios volvió a afilar su garganta, a renovar la leña de sus hornos: Hágase la misericordia, vayamos al mundo junto al Hijo, que el hombre vuelva a la sabia costumbre de la ternura. La segunda, la mejor, la definitiva Palabra fue Jesucristo, que vino a la vida vestido con la Palabra primera de la luz creadora y con ese otro decir suyo, infinito, desbordado, incalculable, amoroso y alto como el pecho del aire. Jesucristo, que apareció una mañana para dejarnos todos los besos que el Padre guardaba desde su eternidad, sujetos en la boca del tiempo.


Pero después de la Palabra, lo segundo después de la Palabra fue Betsaida.

Los padres de mis padres ya habían nacido en Betsaida. Todos dicen que se llama así porque en hebreo significa lugar de pesca, al ensancharse allí mismo el Jordán, gracias a la desembocadura de pequeños ríos que forman delta antes de hacerse hombres en el mar de Tiberíades. Únicamente Silas, el anciano que ayudó siempre en la familia a remendar las redes, cuenta que Betsaida se llama Betsaida por Betsabé, la hermosa mujer que contempló el rey David bañándose desnuda y la desposó porque era rey, después de las ruinas.

Betsaida, donde he nacido, adonde tantos años viví, es también como David, hermosa y pecadora y desde el día a la noche se baña incesantemente, invitando a ser poseída por cuantos tienen el privilegio de contemplarla.

Mi padre, Zebedeo, amarra en Betsaida sus barcos y nos habla del mar, desde él, como un novio que no ha conocido ni quiere conocer otra hermosura:

-Hijos, veis allí, donde cambia de color el agua… en esa linde se cruzó una tarde el barco en el que iba con mis hermanos a esperar los frutos de la noche, con otro, en el que se distinguía a cubierta María Salomé, vuestra madre. Sujetaba en sus manos lo fino de las velas como un ramo de novia. El agua, esa cinta del agua del Tiberíades, fue testigo de una promesa que llevo cumpliendo desde aquel día: Contigo, lo que sea, menos dejar el Lago: él me da la mitad de la conversación que ninguna mujer ni nadie podrá darme nunca, porque Dios escribe cada día en el lomo del agua las palabras que quiere que yo viva…

-Después de mi proposición, vuestra madre dejó que el agua se calmara y sonrió sabiendo que yo estaba prometido a la hija de Siras, una familia que salaba casi todo el pescado que nosotros traíamos.

Desde entonces yo, Juan, el desterrado y el evangelista, supe que este mar de Tiberíades tiene un pecho y que laten las velas al viento como si palpitara un corazón de seda. Y que la vida es un pecho grande que oculta las palabras, sólo esas, que la boca no ha aprendido a decir. Un pecho que desde entonces yo busqué, como el de los Cantares, semejante a un racimo de uvas, que poco a poco se vayan abriendo dulces a los deseos. Un pecho en el que, para saber, no haga falta más que reclinar la cabeza.








18 febrero 2007

 

MARÍA ZAMBRANO: CRISTIANISMO Y POLÍTICA

MARÍA ZAMBRANO
CRISTIANISMO Y POLÍTICA


De la infancia sólo recordamos lo indispensable, lo que con intención selecciona nuestra ternura. Echándola de menos, Jaime Siles la evoca en unos versos preciosos:

Esas palomas grises,
Lentas, quietas, calladas
--que pasan por la vida
Como si no pasaran--,

¿Adónde se nos llevan
Y qué nos arrebatan?,
¿qué liquen de qué luz?.
¿qué jardín de qué infancia?

De MZ sabemos muchas cosas, pero acaso nos basten los detalles más representativos, aquellos que configuran su personalidad, los que nos permiten entender una postura ante la vida. Yo quisiera ofrecerles, con un particular desarrollo, lo que ella misma recuerda:

1-Que nació en la calle del Mendrugo número dos, de Vélez.Málaga.

2-Su Padre: tanto amor y la misma influencia.

3.-La fidelidad y el juicio a una causa política.

4.- Su cristianismo inteligente.





1.- LA CALLE DEL MENDRUGO nº 2. En 1911, (cuando ya esté los Zambrano instalados en Segovia, vivirán en el nº 14 de la calle de La Muerte y de la Vida).

Nacer en una calle así, con ese nombre, puede que sea toda una premonición de pobreza; en María Zambrano fue toda una vida. Teniendo primeramente en cuenta que sus padres eran ambos maestros en aquella España en la que era voz común decir “pasas más hambre que un maestroescuela”, MZ paseó su modestia en la Madrid recién llegada para comenzar su bachillerato, más tarde en Soria.

Cuando es desterrada por la guerra civil del 36 y se instala con su hermana Araceli en París, entonces son ayudadas económicamente por un banquero francés que era, a su vez, marchante de Picasso, gracias al cual precisamente allí la filósofa y el pintor se reconocen.

Sólo un escaso período de cierta holgura diplomática goza María cuando se marcha a Chile al ser nombrado su esposo Alfonso Rdguez. Aldava secretario de la Embajada de España en Chile.

En 1953 se instalan las hermanas Zambrano en Roma, donde pueden sobrevivir gracias a los numerosos artículos que María escribe en cuantos periódicos se lo solicitan. Araceli cae en una profunda depresión y María está sola para todo. Más adelante le van a ayudar económicamente el matrimonio Osborne, con el que haría en otra ocasión un delicioso viaje a Grecia.

El de agosto de 1961 escribe a Reyna y le dice que lleva tres días sin tener qué comer: “Mi situación es desesperada” y más adelante se pregunta: “Reyna, ¿podré vivir con mi hermana?. Vivir alguna vez. Mi salud ya se me resiente y todo termina. No puedo pagar la casa… ni las compras”. La debilidad es tal que llega incluso a desmayarse en plena calle.

-“La vida es atroz. Los que se acercan a pedir limosna le miran a uno con desprecio, pues van mejor trajeados. El lavarse con jabón simplemente es ya casi un lujo y el tomar una vitamina o una aspirina ya no alcanza… Yo he pasado frío”.

En 1973 se instalan en la Píece, en una casa semiabandonada, en la parte francesa del lago Lemán, donde muere Araceli.

Cuando finalmente regresa a España en 1984, se instala en Madrid sin recursos, como siempre, y sólo le redime a medias el premio Príncipe de Asturias y más tarde el Cervantes, que le fue otorgado en vista de que el Nóbel de aquel año se lo concedieron a CJC.

Finalmente, a cambio de una asignación vitalicia, le concede a la Fundación MZ toda su herencia y los derechos de sus obras. Pero ha de morir pobre el 6 de febrero de 1991. Así será fiel del todo a lo que escribió en su libro CLAROS DEL BOSQUE: “Pues que como se nació desnudo, sin desnudez no hay renacer posible”. Curiosamente AM sería profeta de sí mismo al señalar que moriría desnudo de bienes y de cosas, también, como los hijos de la mar.


2.-SU PADRE: TANTO AMOR Y LA MISMA INFLUENCIA

El amor, la obediencia y el delirio que sentía MZ por su padre están compendiados en una magnífica síntesis que hace de su memoria:

Mi padre me cogía en brazos cuando niña hasta llegar al limonero: “Tengo en la mejilla el roce de esa piel rugosa, fresca, perfumada”... Un limonero es también la memoria primera de don Antonio Machado: “Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla y un huerto claro donde madura el limonero”-

Ortega Muñoz evoca que el levantar a un hijo en brazos es el gesto sagrado del padre. Bien es conocido que el recoger al niño de esa manera el padre era en el Derecho Romano señal de reconocimiento de la paternidad.

Una sensación de sentir al padre y de sentirse hija acompañó a MZ toda la vida: “De las pocas cosas de nuestra casa, ha quedado una foto de mi padre alto, alto y joven, fino y fuerte, en que me sostiene justo a la altura de su frente cuando tenía yo seis meses. Mirarla, remirarla dentro de mí me ha sostenido al borde del abismo, de los abismos a lo largo de tantos años”.

MZ cita a su padre en multitud de ocasiones y reconoce lo mucho que aprendió de él. Pero sobre todo destaca que fue su padre el que le enseñó a mirar, a saber mirar, arte tan difícil, según nos testimonia en la dedicatoria de su primer libro Horizonte del liberalismo.

Parece que MZ no tenía intención de dedicarse a la filosofía. Cuando se decidió, fueron los muchos libros filosóficos de su padre, la multitud de dudas no resueltas de don Blas, su sentimiento de vacío, sus problemas de fe, la amable seriedad de este buen maestro provinciano y, todo junto, el deseo profundo de enseñarle a bien las cosas a su hija, lo que llevó a MZ a dedicarse al noble oficio de filosofar que ella había de adobarla con inmarchitable sensatez y con el sonido dulce de la poesía.

El hombre busca la filosofía como el mejor método para lograr la identidad y superar sus contradicciones. A los que son capaces de conseguirlo llama MZ dichosos en su libro BIENAVENTURADOS. Sólo en la muerte, el hombre reúne su multitud de dispersiones; mientras tanto, buscará denodadamente agrupar en una sola postura el rompecabezas de su alma.

En verdad, tanto la filosofía como la poesía son modos de construir, en una realidad extraña, difícil, un lugar para el hombre. Son palabras de Emilio Rosales. También abunda en lo mismo D. Antonio Machado: “Todo poeta supone una metafísica; acaso cada poeta debería tener la suya… y el poeta tiene el deber de exponerla, por separado, en conceptos claros. La posibilidad de hacerlo distingue al verdadero poeta del mero señorito que compone versos”.

Precisamente el poeta tomará posesión de su cátedra de francés en Segovia el 1 de diciembre de 1919. Pronto establece una estrecha amistad con don Blas Zambrano y juntos fundan la revista Castilla y el periódico Segovia (1919). Ingresa en la Agrupación Socialista Obrera, de la que será durante algún tiempo presidente.

Es tanta la influencia de don Blas a su hija que hasta le impide --era otra época— que se case con quien fue el amor de su vida, su primo Miguel Pizarro, quien precisamente le presentó a FGL. Don Blas interrumpió aquellas relaciones por considerarlas incestuosas. Se conserva un poema del enamorado a quien no pudo ser su esposa:


Dime por qué huyes de mí
Con amor aún en la boca

Deja que el mundo dé vueltas,
No te salgas de ti misma.
………..
¡Ay, las cosas sin remedio
Qué malas de contar, niña!




-Es ahora cuando entra en contacto con Unamuno, Ganivet, Azorín, Baroja, Ramiro de Maeztu y los demás integrantes de la generación del 98, de los que su padre tenía una extensa bibliografía en su biblioteca familiar.


3.-La fidelidad y el juicio a una causa política.

En la década del 20 la monarquía estaba sufriendo uno de sus peores momentos. La gran equivocación de Alfonso XIII al aceptar la dictadura del general Primo de Rivera, puso en guardia a los intelectuales que no tardaron en ponerle luz a la decadencia.

En 1929 Unamuno lanza una proclama que no deja indiferentes: “Salvad a España, estudiantes; salvadla de la injusticia, de la ladronería, de la servilidad, y, sobre todo, de la sandez”.

De Unamuno, contaba mucho más tarde MZ a sus amigos, durante su exilio en Hendaya la siguiente anécdota. Solía ir don Miguel todas las tardes hasta la frontera. Se situaba frente a la gendarmería española y, quitándose el sombrero y señalando amenazante con el paragüas, gritaba: “Vuestro gobernante es un cabrón”. Y volviéndose a poner el sombrero y apoyándose en el paragüas retornaba pausadamente hasta su hotel.

Puede que esta proclama fuera la espoleta que MZ necesitaba para dedicarse de lleno a la causa republicana, como compromiso ineludible a España


El compromiso de MZ con el ideal republicano le lleva a ingresar en las filas del partido Acción Republicana, fundado por Manuel Azaña. Con él participará activamente en la campaña electoral de las elecciones municipales de 1931. Pero esa militancia será muy breve, pues se da de baja a raíz de los disturbios callejeros y el incendio de iglesias a mediados del mes de mayo con la pasividad de las autoridades republicanas.

Piensa MZ que la política de aquella primera época republicana ha sido “una política que no consiguió salvar el único valor perenne de la idea liberal: el sentido de respeto a la dignidad espiritual del hombre. “No es un azar, sino un síntoma de la enfermedad de la política presente el que la mayor pasión e incomprensión se hayan puesto en la cuestión religiosa” y expresamente habla de “que se está dando una persecución del sentido católico. La doctrina del manifiesto a este respecto es muy moderna: “El Estado no tiene misión religiosa alguna que cumplir ni misión religiosa alguna que estorbar”.

Conserva y vive siempre las raíces de su espíritu republicano. El 22 de noviembre de 1938 recibe una carta de don AM que enseña como una ofrenda: “Diga usted a su padre, mi querido don Blas, que le recuerdo mucho y siempre para desearle toda suerte de bienandanzas y de felicidades. Dígale que hace unas noches soñé que nos encontrábamos otra vez en Segovia, libre de fascistas y de reaccionarios, como en los buenos tiempos en que él y yo con otros amigos trabajábamos por la futura República. Estábamos al pie del acueducto y su papá, señalando los arcos de piedra, me dijo estas palabras: Vea usted, amigo Machado, cómo conviene amar las cosas grandes y bellas, porque ese acueducto es el único amigo que hoy nos queda en Segovia”.

Pero un espíritu republicano que, si entrara en contradicción con su fe católica, abandonaría de inmediato. Igual le ocurre a otro gran pensador, que llevaba en su cabeza toda la Historia de España: Don Claudio Sánchez-Albornoz.


Frente a la dictadura del capitalismo y del marxismo, MZ se sitúa en rebeldía: “Contra uno y otro bando nos alzamos nosotros… en la defensa de los valores universales del espíritu frente a los materialismos que amenazan destruirlos: el materialismo capitalista que bajo afirmaciones de libertad mantiene una organización caótica y una explotación inicua y al materialismo marxista, que es también explotación”.

-Junto a amigos intelectuales como ella, MZ funda el FRENTE ESPAÑOL y ofrece un manifiesto con un programa provisional que contiene los siguientes puntos: 1.-Todo interés parcial ha de subordinarse al bien común representado en el Estado. 2.-El principio rector de la economía debe ser el bien común y no el lucro individual. 3.-Al Estado nacional competen las materias de interés común nacional. 4.- Exaltación, defensa y propagación de los valores espirituales… Este manifiesto termina con una invitación a la acción: “Les llamamos a una vida militante… La vida de España exige que le consagremos nuestras vidas”.

La España de entonces era una España comprometida. Cada grupo, desde su esquina intelectual, ofrece hombros y compromisos para sacarla de aquel apuro, de aquella sandez de la que hablaba Unamuno. José Antonio Primo de Rivera funda el Movimiento Español Sindicalista y se entrevista con algunos miembros fundadores del Frente Español, entre ellos MZ, en la casa de la marquesa de Yebes. MZ objeta entre otras cosas a José Antonio que “se había rodeado de pistoleros”. Las disensiones dentro del grupo Frente Español y la pretensión de José Antonio de asumir las iniciales F.E. llevaron a MZ a disolver el partido: “Él quería las iniciales de nuestro grupo… y yo me negué que fuera utilizado nuestro nombre, aquella fe nuestra tan pura, tan honda”…

-En 1934 0 35 MZ publica un libro fundamental que titula: Hacia un saber sobre el alma. Viendo lo que veía y sintiendo que la filosofía su lugar de eficacia cuando es filosofía para el hombre, escribe en este libro: “La razón, reforzándose a sí misma, debe aceptar formas de conocimiento que le son ajenas e incluso tradicionalmente hostiles”. Aquí va a sentar las bases de lo que será clave de su pensamiento filosófico: La Razón Vital o la Razón Poética.

-Y en Chile escribe a los poetas chilenos de Madre España: “Para que nazca esa nueva época, ese mundo justo, luminoso e infinitamente humano, se quiebra hoy la tierra amarilla de España, se queman sus finos olivos bajo la metralla, se trastorna su luz y su cielo y vienen abajo las altas torres puestas en pie por voluntas de siglos. Campos de tragedia sus encinares y roquedades, sus empinadas sierras y sus pálidas llanuras. Llorad, sí, poetas hermanos sobre su tierra humeante de pólvora, caliente de sangre”…


En Chile publica tres obras: Los intelectuales en el drama de España, Antología de FGL y Romancero de la guerra española.

MZ regresa a España en junio de 1937. Preguntada a su llegada de por qué volvía cuando la guerra ya estaba perdida, contesta: “Por eso precisamente, por eso”.

En el número 600 de la Avda. 14 de abril, de Barcelona, se traslada a comienzos de 1938. El 29 de octubre allí muere su padre. AM le dedica un capítulo en Hora de España: “Vi a don Blas por última vez en Barcelona, acompañado de su hija --esta MZ que tanto y tan justamente admiramos todos--. Pláceme recordarle así, ¡tan bien acompañado!”

MZ sale de Barcelona el 25 de enero de 1939, el mismo día en que capitulaba la ciudad. Le acompañan su madre y su hermana y sus primos José y Rafael Tomero, que entonces eran niños.

MZ vivió exiliada desde 1939 hasta 1984. Fueron los años más originales y productivos de su vida intelectual.

-“Yo no concibo mi vida sin el exilio que he vivido. El exilio ha sido como mi patria, o como una dimensión de una patria desconocida, pero que, una vez que se conoce, es irrenunciable”

Y en El sueño creador escribe: “Creo que el exilio es una dimensión esencial de la vida humana, pero al decirlo me quemo los labios, porque yo querría que no volviese a haber exiliados… que no se conociera el exilio”.

MZ sale para el exilio el 29 de enero de 1939. Aquel momento de atravesar la frontera camino del exilio se le quedó grabado hasta el punto que recordaba hasta el minuto exacto de poner su pie en tierra francesa: “Alguien preguntó qué hora es: Las dos y veinte”. Era un día lluvioso y frío. MZ iba en un Fiat negro que días antes había llevado a Manuel Azaña hasta la frontera. En él iban su hermana Araceli y su compañero Manuel Muñoz, hasta entonces Director General de Seguridad, y la madre de ambas hermanas Zambrano. En un coche distinto viajaba la mujer de Manuel Muñoz y sus hijos. Al aproximarse a la frontera MZ reconoció entre la multitud a AM a quien sostenía su madre, pues se encontraba muy enfermo. MZ bajó el coche y le invitó a subir, pero AM no aceptó porque decía que su lugar estaba con el pueblo. MZ le acompañó también a pie a cruzar la frontera. Pasaron ésta en fila india. Delante de ella un hombre llevaba a sus hombros un cordero. Ella lo cuenta así: “Al salir de España en el año 1939 (…) tuvimos que pasar la frontera de Francia uno a uno. Y el hombre que me precedía llevaba a la espalda un cordero del que me llegaba su aliento y que por un instante, de esos indelebles, de esos que valen para siempre, por toda una eternidad, me miró. Y yo le miré. Nos miramos el cordero y yo (…). Y yo me decía y hasta creo que llegué a decírselo a media voz a algún amigo (…) que yo no volvería a España sino detrás de aquel cordero. Y luego he vuelto. Y el cordero no estaba esperándome al pie del avión (…) Y cuando he visto las imágenes que me sacaron los fotógrafos que aguardaban, tan conmovedoras, tan blancas, tan puras, entonces vi que el cordero era yo…”

-En la Habana MZ se niega a la invitación de Chacón y Calvo que le ofrece un ciclo de conferencias sobre Ortega porque “ha llegado hasta mí la posición franquista de Ortega y ya es algo muy por encima de mis fuerzas el hablar sobre él… Cuando no se entiende lo que se ha admirado y querido, lo único es callar… y tal vez esperar todavía”.

-MZ era consciente de lo mucho que le separaba ideológicamente de su maestro Ortega. Éste era epígono de un ciclo de la filosofía superado, la Filosofía racionalista; ella, por el contrario, pertenece a un nuevo paradigma. Pero pese a su distanciamiento ideológico, ella sintió y manifestó siempre un gran aprecio y amor a su maestro.


4. Su Cristianismo inteligente

MZ había observado en la sociedad de su tiempo lo mismo a lo que nosotros podríamos concluir en nuestra época:”el hombre de nuestros días es un ser disperso, extrovertido, alienado y por ello mismo un ser sin sentido, un ser angustiado”. Y que al hombre de su época --sigue coincidiendo el paralelo con la nuestra—le sucede algo parecido al comentario de Balmes sobre Descartes cuando pretende hacer una filosofía sólo de lo comprobable. Dice Balmes: el defecto de Descartes fue que, deseoso de fundar una filosofía sobre nociones claras, se paraba en lo que veía claro y decía: “no hay más”, en lugar de decir: “no veo más”.

-"Suele caracterizarse nuestra época como irreligiosa. Más acertado sería descubrir las religiones que la pueblan clandestinamente... Pasamos por un momento de dioses extraños, que en vez de mostrar su rostro lo ocultan y desfiguran. Oscuras religiones y dioses, que no osan mostrarse, que necesitan de toda la debilidad de la conciencia actual para vivir".



MZ estaba convencida de que la búsqueda de la verdad no puede realizarse con una sola facultad, esto sería empequeñecer y empobrecer la eficacia de nuestro conocimiento, sino que ha de ponerse en juego el hombre entero con todos sus posibles órganos de comunicación.

A esto es a lo que llama MZ "la razón poética". "Ya así --nos dice-este nuevo saber será poético, filosófico e histórico. Estará de nuevo sumergido en la vida y quien sabe si haciéndonos posible liberarnos también de ella".


MZ heredó de su madre un profundo sentido religioso y libre: “porque, aunque mi madre era una ferviente católica practicante, era también un ser libre, porque era inteligente”.


A doña Araceli la evoca como “esa andaluza recóndita, lejana, callada, que cuando hablaba decía algo que venía de muy lejos, de una inteligencia muy lejana”… Llega a decir que tenía “algo de infalible”.
Su madre la llevaba de la mano “dándole calor con su mano de la que no la aislaban los guantes suaves”. La recordaba “joven con un ramo de violetas casi siempre en el manguito, con el velillo moteado tras el sombrero”.


A la hora de partir de Madrid, según su propio testimonio, sólo se llevó consigo un comienzo de ensayo sobre San Juan de la Cruz, terminado posteriormente en Morelia (Méjico), la "Ética", de Spinoza, el "Tratado de las tribulaciones", del padre Ribadeneyra y "La subida del Monte Carmelo", de San Juan de la Cruz. Esta última obra ha sido para ella, según sus propias palabras: "Mi estrella polar, mi norte y mediodía, mi aurora más allá del poniente, invulnerable "llama de amor viva".

Si analizamos el contenido de estos textos podemos advertir que MZ es en todo momento fiel y coherente con sus propias ideas.

"Ser hombre es poseer una interioridad inabarcable". (La agonía de Europa)

Ser persona es, por más que uno se busque, no encontrarse el fondo. En esa inmensidad Dios se recrea. (PV)

-"El ser está escondido en lo humano" --había dicho MZ en Una vida verdadera, una verdad viviente-pero está escondido a la manera de un olvido "ya que en el olvido habita el ser... La memoria que es siempre recuerdo, será desgarrada por la aparición del ser que en el olvido se envuelve".

-"Nosotros poseemos la imagen de lo divino --idea en que insiste Agustín--, pero no le alcanzamos; llegamos hasta Él, justamente hasta el lindero donde Él comienza. Todo ser linda con Él y en Él se fundamenta, en Él hunde sus raíces, pero Él sigue siendo siempre y en todo "lo otro". (Al no haber alcanzado a Dios, sólo sabemos de Dios lo que no es).

Como por otra parte nos dice siempre: Lo humano no tiene espacio en sí para abarcar lo divino. Ni para calcularlo, Ni para definirlo. Lo humano sufre y goza lo divino, le sirve de ancla y de depósito, pero se le escapa, es “lo otro”, porque si fuese abordado por la inteligencia ya no sería sobrehumano, ya no sería divino.

-"El hombre necesita un "espacio vital", como dice MZ, y una vez en ese espacio no se siente seguro y añora regresar a la placenta oscura de lo sagrado.

Esta reclamación vocacional de quedarse a solas con lo sagrado, o simplemente de quedarse a solas, es a lo que rehuye el hombre de nuestro tiempo, quizá pensando en lo que ya había advertido Calderón: “El infierno para el hombre es encontrarse a solas consigo mismo”.

-Ah, qué despreciable es el hombre --había escrito Séneca en "Naturales Quaestiones"- si no consigue elevarse por encima de lo humano. A Séneca le va a dedicar MZ todo un ensayo de investigación, muy recomendable para analizar nuestra propia conciencia.

Cristo le fascina entre otras cosas por lo que ella misma refiere con encantamiento: “Le ha entregado el Señor al hombre algo muy suyo, el hacer, el deber de hacer”.

MZ aprende de Séneca el esfuerzo de su vuelo, el modo con qué endurece la vida preparándola para la muerte, pero no hace más que asomarse a esa filosofía de altos vuelos por la sencilla razón de que no tiene destino. En el Cristo, sin embargo, recupera
Y fija el inevitable dolor del hombre amparado en la esperanza. El amor del Cristo, más sentido cuanto más despojado, marca en el alma de MZ una andadura irreversible.

-Por ello con justicia MZ nos habla de un humanismo trascendental. "El hombre padece su propia trascendencia, necesita de la revelación, y no sólo de recibirla, sino de ir revelándose a sí mismo".

Esta revelación la centra especialmente en la Eucaristía. De ella, del pan, de lo humano nos habla de esta manera:

-"Puesto que el pan de veras no es cosa de ir a tomarlo uno mismo y comérselo a solas. Se ha de recibir o se ha de dar. La ley del pan manda que se ofrezca y que se reciba, que se comparta; que se coma junto con los demás, que así se hacen prójimos de verdad. Puesto que el que "los otros" o "los demás" son nuestro prójimo, se siente y se sabe, mejor que nunca cuando con ellos compartimos el pan, el suyo o el propio, que así se hace nuestro. Que el pan no puede ser mío ni de nadie sólo; o es el nuestro, señalando así que es de todos, o no es de nadie, y resulta entonces una usurpación el comerlo. Una usurpación no solamente al otro, sino al pan mismo, a su ser". (Eucaristía) (España sueño y verdad)

No obstante, MZ no está exenta de sufrir las noches, tanto las del alma como las de la vida. Cuando sufre su noche más pronunciada en La Píéce, adonde muere su hermana y en donde sufre una economía de desmayo, una noche en “que la sangre en su huída se lleva la palabra”

MZ piensa que el momento más oscuro y clave de esta crisis es cuando perdemos de vista el último horizonte, que constituye lo divino. “Lo desconocido de Dios es la forma pura en que el hombre en su soledad vive la ausencia: la forma pura de la soledad humana”.

-Para expresar esta noche oscura. MZ cita estos versos de Neruda:

El corazón, pasando un túnel
Oscuro, oscuro, oscuro
Como un naufragio hacia dentro nos morimos,
Como ahogados en el corazón,
Como irnos cayendo desde la piel del alma.


Pero luego acude inevitablemente a San Juan de la Cruz en su “saber no sabiendo toda ciencia trascendiendo”. En el hombre sin fe la noche se ahoga en sí misma, atribulada. En el creyente, aún más en el místico, y todavía mejor en San Juan de la Cruz, las nadas de la noche están pobladas de pájaros y flores, de susurros y músicas, sólo basta una disposición ferviente, un arrojo en la confianza de quien se cree, para que se produzca ese reconocimiento.

No ha cambiado el hombre. No cambió el español ni ha cambiado el paisaje. Ignoro si será bueno o no tanto, pero hace siglos que España vive su ingravidez, su falta de peso, sin convicción profunda en un sistema de convivencia y en esa otra convivencia más difícil que supone identificarse consigo mismo.

Ortega y Gasset destaca que una cosa es la fe y otra las creencias. La fe es un sobrecogimiento que interpela, absorbe y ni siquiera se detiene a calcular las ansias. La fe es un amor a primera vista que nos deja ciegos, sin querer ver más allá de aquel que se desea. Fray Juan reclama que la única medicina para el enamorado está en “la presencia y la figura”; ya que el amor si es inteligente, como debe ser, no admite “más mensajeros, que no saben decirme lo que quiero”. Las creencias, sin embargo, buscan veladamente un provecho.

-Como dice el amigo de la filósofa veleña Joaquín Verdú de Gregorio: “Querría hace resaltar que MZ siempre se consideró creyente y aún más católica, pero cerca de la heterodoxia”.

-Tenemos testimonio notarial de la superación de esta crisis porque en su testamento, otorgado el 8 de mayo de 1989, en la cláusula segunda, MZ se define como católica: “Declara que pertenece a la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, en cuya fe y doctrina fue educada y en cuyo seno desea morir. Encomienda por ello a sus herederos y legatarios que conforme a su criterio, manden realizar los ritos que según la costumbre sean del caso”.

-MZ el 11 de febrero de 1964 escribe: “Pienso, digo, rezo: Señor mío, ya que me mandas a vivir, haz que para vivir tenga y pueda cumplir tu voluntad”

-"Las cosas son mías cuando son nuestras porque los otros ya están conmigo. Los otros no están solo allende de la frontera de mi yo, sino que están en mí mismo. Aunque esté sólo un hombre -dice Zambrano--, por solo que esté, toda la humanidad vive en él y alienta de una cierta manera".

En la filosofía de MZ apunta una nueva luz, esa luz que ella nos dice que "se curva como sierva" y "al modo de sierva se desliza como agua".






15 febrero 2007

 

LA MAGDALENA




Magdalena
penitente.
Tiziano. M. Pedro




















MAGDALENA


Las rameras suelen vestir de lila o de rojo, llevan más de una pulsera y dos o tres collares por lo menos; así, sin más candiles, se les llenan los pechos de miradas.

A Magdalena le colgaba el oro por las muñecas, como una exageración de besos derramados. Dicen que había conocido a muchos hombres y que solía renovar con el sueño los cansancios de la tarde. Magdalena ponía miel en sus manos y en sus ojos para disimular en algo la falsedad de los aprecios. Pero lo que Magdalena consideraba lo más duro de su trabajo era besar: temía quedarse mezclada en la humedad de un beso y sufrir para siempre las vueltas de un amor que no pudiera ser correspondido, un afán sin otra orilla. Resolvió por eso dejarse el cabello largo para que cuando tuviese que juntar su boca con la del amante, el pelo se enredase en los paladares del labio.

A pesar de todo, Magdalena sufría las prisiones de la desdicha y buscaba el amor atándose muchas mañanas el cabello con una cita amarilla. Alguna vez, sin embargo, debió Magdalena enamorarse porque tenía dentro la angustia de una huella que no la dejaba vivir.

Entretenida en sus cautividades a Magdalena le avisaron que un profeta hermoso recorría Palestina y, más que su figura, llenaban de asombro sus palabras. Los fariseos y los escribas decían que era blasfemo porque se hacía llamar Hijo de Dios. Aquel mundillo atormentado por los romanos se llevaba las manos a la cabeza de las esperanzas. ¿Será el Siervo de Yavé que anunciara Isaías?. ¿Serán por fin sus voces una caña que quebrara el viento?. Al principio, algunos lo seguían por curiosidad hasta que poco a poco se fueron llenando los campos y las aguas de sus pisadas y de sus sueños. Si hacía milagros o no era una de las preocupaciones de aquellos que le llamaban Raboni; en cualquier caso, todos comentaban hechizados el fuego que salía de sus ojos. Magdalena, por fin, se cruzó con ellos largamente hasta que hablaron las palabras.

Sólo el Maestro y ella sabían que no era posible recortar en el aire del tiempo la multitud de las sombras:

-Vete y no peques más.

Pero Magdalena no se iba. Era imposible alejarse de aquella luz sin antes decirle al Maestro que también lavan las lágrimas y que su pelo, su larga melena que le había servido para distancia de amores cuando era Magdalena la pecadora, ahora sólo quiere ser lienzo de seda. Y esta vez no estorbarán al amor porque no hay nada que al amor estorbe si se ha llorado primero.


P.V.

24 febrero 2006

 

LA LUZ QUEBRADA


Todos los viejos gimen
de la misma manera.
El amor y los años
nos han reducido a una sola palabra:
olvido.
Allí los fuegos no se recuerdan,
tampoco el hervor de los ojos
sujetando cien nombres.
No se recuerda la piel con hambre
de los 20 años.
Ni el asombro.
La vejez se entretiene
en quitarle máscaras a la memoria
y en contar con los dedos del desencanto
los amigos muertos,
los tiempos rencorosos,
la porcelana caída de los sueños.
Ah, la edad de cada edad
cuán poco dura,
cómo se estrella en el aire
el cascarón de sus mañanas
y otra vez la sombra nos incuba,
nos obliga a dormir
porque nada crece sin la luz,
porque nunca la luz es inútil. Nunca.
Incluso cuando ya no pueda saber
que estoy despierto.

05 febrero 2006

 

PRESENCIAS

PRESENCIAS
Es el amor como el aire:
una multitud de gasas habitadas.
Vuelve la noche esta mañana
igual que la mañana de mañana
volverá a la noche.
Todo es un contraluz de palabras
endiosadas
que regresan al frío, ay,
para quedarse quietas en su nieve.
Amor-amor, esa candela.
Bésame, bésame mucho.
La luz acosa con sus labios
al laberinto de manzanas
que es el tiempo.

22 octubre 2005

 

POEMAS AL EVANGELIO DE SAN JUAN I

LA PALABRA

En el principio existía la Palabra
Y la Palabra estaba junto a Dios,
Y la Palabra era Dios.
Jn. 1,1

Cuántas veces hemos dicho:
Me falta una palabra.
Y nos hemos puesto a buscarla
en palabras de amigos
sabiendo que ellas, como todos los poemas,
siempre proceden de otras más luminosas,
de arcones y delirios.

Hay palabras necesitadas de cariño
que ronronean por las intenciones
deseosas de salir
a la pasarela de los labios.
Son las que más se cansan
por ir de un lado a otro
sin encontrar en los rincones de la boca
una ternura.

Luego están las palabras
que en público no pueden decirse
porque al público nada significan.
Mantienen sus puertas cerradas por pudor
ya que se pasan los veranos y los inviernos
desnudas.

Además, hay palabras
que pueden llamarse irresponsables:
Las que no colaboran,
las que nunca ayudan a construir
el edificio de una conversación
o el de un poema.

He visto sobre los ríos
bañarse las palabras
y escuchar “abril, abril”
cuando llovía.
Las he visto después
secarse al viento
y tiritar ante las despedidas.

Un amigo me dijo
que él conoce palabras
que bajan la vista
cuando se cruzan con otras
sin saber por qué.
Tal vez algún día, enfrentadas,
se hicieron daño
o porque, unidas, no pudieron resolver
un pleito de amor
o una codicia.

Cuando las palabras son dulces y ajenas
suelen despertar a las propias
dormidas largamente en sus intimidades.

Todas las palabras son destino
del que vive y desea
por encima de lo que pasa.

Hay también palabras
que despiertan besos.

...Y en todas las palabras
Dios se dice.

 

POEMAS AL EVANGELIO DE SAN JUAN

LA LUZ TAPADA



...Yo no le conocía, pero he venido
bautizando con agua
precisamente para que el pueblo
de Israel le conozca. (Juan 1,31)

Escribimos de Dios
y nunca lo hemos visto.
Del aire, del paraíso escribimos
aún sin alas
y sin alcanzar en el jardín las palmas
de las últimas palmeras.

Escribimos sobre el amor
un rato
y ya desde el olvido. Porque
el amor es un viento de arena
que nos ciega los ojos
para vernos por dentro.

De todo hemos escrito y
a ningún sitio hemos ido,
ah,
mientras,
el tiempo investiga las horas
que nos quedan
sin que la pasión sea ya la orilla del tiempo,
su tren a toda prisa,
su urgencia no gozada.
Por eso estalla siempre
en lo frágil de las dudas.

Escribimos de amores y paraísos,
de cosas que nunca han existido,
como de calles lentas,
infinitamente largas,
calles sin casa y sin salida.

Escribimos del odio
de la guerra;
del azul,
estando ciegos.

Escribimos
hasta que el corazón
se queda sin palabras
y la noche regresa
al ovillo gastado de su sombra.

Todos los afanes se pierden
por el llanto.
Recuerdo
que también yo he escrito
de la fruta prohibida
del árbol más hermoso
con la esperanza de mejores manzanas.
Pecado fue no haber sabido que era luz
la luz tapada
en el verde de las hojas.

Aún aguardo las ramas de un amor
que me quemara el pecho.

Aún aguardo la sangre que brota
de los besos.

Soy una esquina que sospecha
de alguien que pasó una vez
robándome las vidas que me prometieron.

Tengo fe, sin embargo,
en lo perdido.
P.Villarejo

20 septiembre 2005

 

FOTOS



 

AFORISMOS DEL BEDUINO ERRANTE

Elise Osman
Ed. Galerna 1988

- La vida es breve, el arte largo; la ocasión fugaz, falaz la experiencia, difícil el juicio (Hipócrates)

-Hay escritores que enturbian las aguas para que parezcan profundas. (Nietzsche)

-Vives en un cambio perpetuo, para evitar que te creas idéntico a ti mismo.

- La cordura es la única posibilidad de los mediocres.

- Ser Dios es entrar en el silencio de los hombres.

- El largo aprendizaje de la vida es para el corto viaje de la muerte.

- Llegué a hombre demasiado niño, a viejo demasiado joven, espero no llegar a muerto demasiado vivo.

- Tiene el hombre que perder algo para disfrutar algo.

- Suele llorar el hombre por las cosas perdidas, sin saberse perdido por las cosas.

- La vejez es la imposibilidad de forjarnos ilusiones sobre la vida.

- Mientras domine la violencia el único rebelde será el pacifista.

- En cada camino que se bifurca, por uno van nuestros pasos y por otro nuestras dudas.

- La soledad es el espejo de la muerte.

- El camino más corto entre dos puntos no es una recta, sino el camino más corto.

- La búsqueda de las grandes cosas es nuestra incapacidad de disfrutar las pequeñas.

- La lluvia es la poesía del agua. (Del mismo modo podemos decir que la oración es la poesía de la palabra. PV)

- Por el amor llegamos al olvido de las palabras.

- En la flor se descubre lo trágico de la belleza.

- Lo que muere con nosotros es la porción de la vida que no hemos consumido.

- Cuando más pequeños son los dioses necesitan más ofrendas.

- Llegar para algo se llega por vanidad, llegar para alguien se llega por humanidad.

- Miré desde mi ventana un paisaje que ya estaba dentro de mí y sentí una emoción que ya estaba en el paisaje.

- El hombre común es cruel con los demás. El artista es cruel consigo mismo.

- Los revolucionarios son burgueses apurados por tomar el poder, los fascistas son burgueses asustados de perder el poder.

- El hombre moderno paga con once meses de trabajo civilizado un mes de vacaciones para sentirse primitivo.

- El verdadero lector es aquel que lee una página diferente a la que ha escrito el autor, pero con la complicidad del mismo.

- El pecado original del burgués es haberse comido la manzana de los sueños.

- FIN

 

EDITH STEIN

Edith Stein, primera judía elevada a los altares desde los tiempos apostólicos

Roma. Juan Vicente Boo

«¡Que nunca mas se repita el Holocausto!», gritó ayer Juan Pablo II en la Plaza de San Pedro durante la canonización de Edith Stein, la primera judía elevada a los altares desde los tiempos apostólicos. La multitud, que incluía muchísimos alemanes y familiares de la santa, prorrumpió en un aplauso, repetido cuando el Papa pidió que el ejemplo de la carmelita mártir en Auschwitz «ayude a la comprensión recíproca entre judíos y cristianos».

El Pontífice que sufrió en propia carne la persecución nazi en Polonia vestía ornamentos rojos, color del martirio, y una mitra cuyo diseño recordaba la llama del Espíritu Santo o también las llamas del intento de exterminio de un pueblo. Eran también rojas las rosas que acompañaban junto al altar las reliquias de la santa, cuyo rostro apareció en la fachada de la Basílica cuando el Papa leyó el decreto de canonización. Hasta los andamios metálicos –que cubre toda la fachada mientras dura la limpieza para el Jubileo y «encarcelaban» ayer la figura de Edith Stein– recordaban en su lenguaje de barras de hierro que Santa Teresa Benedicta de la Cruz murrió en una prisión.

Amor por la verdad

Asistieron a la misa varios miembros de la familia Stein y decenas de miles de peregrinos llegados de Alemania –donde nació la santa– y de Polonia, donde estaba el campo de exterminio nazi de Auschwitz, en el que murió Edith Stein. La delegación oficial alemana la presidió el canciller saliente, Hemult Kohl, y la polaca el primer ministro, Jerzy Buzek.

Beatificada por el Papa en Colonia (Alemania) en 1987, Edith Stein nació en una familia prusiana judía de estricta observancia, en 1891, se convirtió al catolicismo en 1922, ingresó en el Carmelo en 1934 y, tras ser deportada a Auschwitz, murió en la cámara de gas en 1942. La biografía de la nueva santa, considerada apóstata según la fe judía, refleja su capacidad para asumir el cristianismo sin renegar de su pueblo pero con la superación de la visión "étnica" en que éste permanecía anclado. A los 15 años perdió la fe judía y a partir de 1913 estudió filosofía en la universidad de Gottinga, atraída por la fenomenología de Husserl, cuya reflexión sobre el ser suponía un retorno a la objetividad tomista frente a las corrientes relativistas de la época. En 1933 tras ser separada de la docencia por su condición de mujer y judía por las leyes racistas nazis, denunció en una carta a Pío XI la persecución de que era víctima la comunidad judía. En 1934 entró en el carmelo de Colonia y en 1939 fue trasladada al de Echt (Holanda), que se consideraba más seguro, pero fue arrestada en agosto de 1942 cuando la protesta de la Iglesia holandesa provocó la airada reacción de Hitler.

En su homilía, el Papa subrayó que la santa «por ser judía fue deportada, con su hermana Rosa, también carmelita, y otros muchos judíos a Auschwitz, donde junto a ellos encontró la muerte en las cámaras de gas, de todos los cuales hacemos memoria hoy con profundo respeto». El Papa citó varias veces escritos de la carmelita y su consejo de «No aceptar ninguna verdad que no venga acompañada del amor, y no aceptar ningún amor que no venga acompañado de la verdad. Uno de ellos sin el otro se convierte en mentira destructiva». El Papa profundizó en otros aspectos de la vida de Stein, destacó su ideal de amor a la libertad y a la búsqueda de la verdad, y repitió su frase de que «quien busca la verdad conscientemente o inconscientemente busca a Dios».En las palabras del Papa-filósofo se notaba el cariño por una mujer pionera como ayudante de cátedra de Edmund Husserl, el creador de la fenomenología, muchos de cuyos elementos incorporó a su pensamiento el propio Karol Wojtyla.

«El amor por Cristo pasa a través del dolor», continuó Juan Pablo II, quien citó la «ciencia de la Cruz» que tanto amaba Edith Stein y denunció, casi a gritos que «Muchos de nuestros contemporáneos quieren hacer callar la Cruz». Fue a través del dolor, el sufrimiento por la discriminación contra los judíos y, finalmente, el martirio, como Santa Teresa Benedicta de la Cruz realizó «su subida al Monte Carmelo».

Según el historiador carmelita y postulador de la causa, Padre Simeone Fernández, la joven alemana de Breslau –hoy Wroclaw, en Polonia–, pionera de la enseñanza universitaria y de los derechos de la mujer, es la primera persona judía canonizada desde los tiempos apostólicos. Es casi seguro que entre los santos de la baja Edad Media figuren judíos conversos, pero el caso de Edith Stein es diferente porque se declaro hasta el final «hija del pueblo hebreo e hija de la Iglesia». Paradójicamente, su arresto en un carmelo de Holanda fue la represalia nazi contra una pastoral de los obispos holandeses en defensa de los judíos.El mismo Papa que hace unos días clamaba contra las matanzas étnicas en Kosovo, recodó ayer la organizada por Hitler y pidió «que nunca mas ningún pueblo, ningún grupo étnico, ninguna raza repita una iniciativa criminal similar en ningún ángulo de la Tierra». Editorial

 

JOHN COLTRANE

Dios respira a través de nosotros tan
completamente, tan suavemente que casi no lo
sentimos, y sin embargo lo es todo para nosotros.


 

ANTONIO CARVAJAL

 

 

A Pablo Ruiz Picasso

 

 

-Lazo de amor es el cabello.

 

-Un paraíso siempre es un comienzo

 

 


 

FRANCISCO BRÄNDLE

 

 

 

BIBLIA EN SAN JUAN DE LA CRUZ

 

Fco. Brändle

 

Ed. Espiritualidad 1990

 

 

-"Dispuso  Dios en su sabiduría revelarse a sí mismo y dar a conocer el misterio de su voluntad mediante el cual los hombres, por medio de Cristo, tienen acceso al Padre en el Espíritu y se hacen consortes de la naturaleza divina" (D.V. 2)

 

-La revelación se da en orden a la comunión con Dios. Cuando J. De la Cruz habla, enseña o escribe lo hace en orden a que el alma, por su enseñanza, llegue a unirse perfectamente con Dios.

 

-Así, hechos como el Éxodo, la conquista de la tierra prometida, el destierro, la vida misma de Jesús, se entienden como hechos salvíficos, y por tanto reveladores del misterio de Dios.

 

-Vivir la tradición no es vivir del pasado, sino proyectar éste hasta el final.

 

-La Iglesia tiende constantemente a la plenitud de la verdad divina hasta que en ella se cumplan las palabras de Dios (D.V. 8)

 

-Dios me ama, y no simplemente Dios es amor, pues sin esta experiencia viva no hay verdadera revelación de Dios.

 

-Sus principios fueron muy sencillos. Un pastor nómada, Abrahán, al que la divinidad, Dios, su Dios, le revela que será padre de muchas generaciones y que poseerá una tierra. Es la experiencia más profunda de Dios que cabe en un pastor nómada. Tener descendencia y tener tierra es todo. Y Dios se constituye en el garante de todo esto, de su vida en definitiva.

 

-El judío siempre recordará al Dios de los padres, no una abstracción, sino alguien vivo. Lo que se trasmite no son unas meras costumbres, o unas verdades, sino una experiencia viva de Dios.

 

-Cuando se recuerda al Dios de los padres, no se recuerda como algo abstracto, sino como el Dios que les prometió una tierra que ahora yo heredo porque Dios conforme a lo prometido me la da. La experiencia sigue siendo viva.

 

-La Sgda. Escritura no constituye pues una colección de relatos más o menos verídicos, sino una serie de relatos vivos, por su contenido salvífico, que han ido cuajando en el seno de esa tradición viva. Tradición viva que engendra vida, y en el centro de la misma, para suscitar vida auténtica, va recogiéndose como escritura.

 

-La Escritura no puede entenderse sino es en el seno de esta tradición viva.

 

-"La Biblia no puede entenderse sino como un acontecimiento vivo de la Historia de la Salvación... la interpretación sanjuanista tampoco puede ser otra sino esta experiencia de Dios desde la vida espiritual, en clave de vida y experiencia, que se va desarrollando en el alma que busca constantemente a Dios desde la mística". PV

 

-San Juan de la Cruz perteneció a una Orden en la que la formación espiritual tenía como base la lectura asidua y personal, en la celda, de la Sagrada Escritura.

 

-En Salamanca, donde estudia teología, por aquel entonces, había un fuerte movimiento bíblico, volviéndose al estudio del hebreo y del griego para una asimilación más profunda del espíritu que encierra la letra. Tal era el propósito de fray Luis de León cuando ofrece sus traducciones, y no olvidemos que en este tiempo en que Juan de la Cruz está en Salamanca corrían ya entre los estudiantes las traducciones del Cantar hachas por fray Luis.

 

-Todo ello hace de San Juan de la Cruz un buen conocedor del texto sagrado; así lo demuestran sus muchas citas, anotadas y recogidas en muchos estudios ya realizados; pero lo hacen también los muchos testigos, entre ellos aquellos profesores de la universidad de Baeza que acuden confiados a preguntarle.

 

-En el prólogo de Subida-Noche dice: "La luz que se pretende alcanzar no se alcanza con el entendimiento, es la que da de sí esa unión perfecta, que es por el amor"... Con el favor divino de la Sgda. Escritura como garante de una experiencia genuina, "porque en ella basándonos no podemos errar, pues que el que en ella habla es el Espíritu Santo".

 

-El Espíritu Santo habla en la Sagrada Escritura si se interpreta o entiende conforme a lo que siente y piensa la Santa Madre Iglesia.

 

-El Santo entiende la Escritura como lugar teológico en el que late el Espíritu de Dios si se lee de modo vivencial y se interpreta en el seno de la comunidad eclesial.

 

-Lo que dice fray Juan no procede de un conocimiento más o menos iluminista; es otra cosa. Su doctrina es fruto de una noticia amorosa, oscura al principio, plenamente luminosa al final. El amor de Dios es la fuente del conocimiento y de la sabiduría.

 

-El mistagogo Juan de la Cruz está trasmitiendo, desde su propia experiencia, la experiencia viva del amor, que es una experiencia en constante tensión de consumación, siempre nueva y siempre abierta al futuro.

 

-Acercarse a estas imágenes (bíblicas) desde la pura razón y no en clave de amor es perder su sentido, acabarán siendo dislates, cosas sin sentido.

 

-La Escritura en fray Juan deja de ser fuente de unas verdades cerradas para serlo de una experiencia de amor.

 

LA HISTORIA DE SALVACIÓN EN LOS ESCRITOS DE SAN JUAN DE LA CRUZ

 

-En 2S 19,2 nos recuerda la promesa hecha a Abraham: A ti te daré esta tierra... Y como se lo dijese muchas veces y Abraham fuese ya muy viejo y nunca se la daba, diciéndoselo Dios otra vez, respondió Abraham y dijo: Señor, ¿de dónde o por qué señal tengo que saber que la tengo de poseer? (Gen. 15,13-16). Entonces le reveló Dios que no él en persona, sino sus hijos después de 400 años la habían de poseer... De donde acabó Abraham de entender la promesa, la cual era en sí verdaderísima, porque, dándola Dios a sus hijos por amor de él, era dársela a él".

 

-La verdad de la promesa se descubre no en su sentido literal, sino histórico-salvífico.

 

 

 

 


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